
Seguro que has paseado mil veces por las Siete Calles, pero quizás no te hayas parado a pensar en lo que queda de la antigua muralla medieval que protegía la villa. Fundada en 1300 por Diego López de Haro, Bilbao creció rápidamente gracias al comercio y al hierro de Mirivilla. Para defender este núcleo, el rey Alfonso XI de Castilla ordenó en 1334 levantar una muralla de 964 metros de perímetro, 7 metros de altura y casi un metro y medio de grosor, que contaba con doce puertas. Aunque se pensaba que el gran incendio de 1571 la había hecho desaparecer, las investigaciones apuntan a que resistió en pie hasta el siglo XVIII, cuando se fue derribando de forma progresiva.
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Hoy en día, podemos seguir el rastro de este muro prestando atención a la arquitectura y a los nombres de nuestro callejero. En la calle Ronda, llamada así por los turnos de vigilancia de los soldados, todavía se aprecian restos integrados en las fachadas, especialmente en el número 13. Muy cerca, la calle de la Pelota debe su nombre a que se usaban los sillares caídos de la muralla para jugar a este deporte, y en Artekale aún se conserva una hornacina de la Santísima Trinidad donde antes se ubicaba una de las puertas de acceso. Además, el diseño del Casco Viejo mantiene sus quince cárcavas, esos callejones estrechos que servían de ventilación, desagüe y cortafuegos entre las viviendas.
El punto clave de esta ruta histórica es la iglesia de San Antón, en Erribera Kalea 24. Este templo, construido sobre un antiguo alcázar y sobre la propia muralla defensiva de 1334, conserva importantes vestigios arqueológicos en su subsuelo que fueron excavados en 2002. Se puede visitar de lunes a sábado de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 17:00 por una entrada general de 4 euros (3,50 euros la tarifa reducida para mayores de 65 años, estudiantes, desempleados y otros colectivos), que incluye audioguía.
A partir del próximo mes de julio de 2026, la visita a San Antón sumará una nueva experiencia tecnológica dentro del proyecto estatal 'Expedición 4.0 al Medievo', financiado por el Ministerio de Turismo, Industria y Comercio y coordinado junto a la Diócesis de Bilbao y Ondaregure. Esta iniciativa incorporará un sistema de videomapping proyectado directamente sobre los restos de la muralla primitiva detrás del altar, abrirá al público el coro con proyecciones sobre el Bilbao antiguo y mejorará la accesibilidad con maquetas en braille y guías de lectura fácil.
Fecha de publicación
4 de junio de 2026
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