
El Palau Can Vivot es una de las casas señoriales más emblemáticas y espectaculares de Palma de Mallorca. Declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural, este palacio barroco conserva intacta su estructura y decoración desde su última gran reforma entre 1690 y 1711. Destaca por su magnífico patio interior de principios del siglo XVIII, con columnas de capitel corintio y una imponente escalera imperial, así como por albergar amplias estancias históricas, una valiosa biblioteca privada y decoraciones originales de los siglos XVII y XVIII.